sábado, 14 de enero de 2012

/Vivo sin vivir/

Tengo mil razones para no sonreír, para creer que la vida es realmente dura, pero no hace mucho tiempo dejé de pensar eso, prefiero  hacerlo a mi manera y pensar que vendrá un mañana mejor, que  los momentos tristes se irán y el sol brillara entre todas las nubes negras. Prefiero pensar en un mañana no en el pasado que despareció por arte de magia, el  pasado no vale la pena, si  lo hiciera no se llamaría pasado, sonríele  a la vida y nunca le des el gusto de que te vea mal. Que la vida son dos días y hay que aprovecharlos.